Te amo -dijo el principito.
Yo también te quiero -dijo la rosa.
No es lo mismo -respondió él- Amar es la confianza plena de que, pase lo que pase, vas a estar; no porque me debas nada, no con posesión egoísta; sino estar... en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Dar amor no agota el amor; por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor es abrir el corazón y dejarse amar.
Ya entendí -dijo la rosa.
No lo entiendas. Vívelo... -agregó el principito.
Para ilustrar el texto, rescato la ilustración que realicé en 2014 para JDI (Jueves De Interpretación)
Acuarelas, rotuladores y lápices de colores.